El Condair Esco puede emitir hasta 1000kg/h de puro vapor seco dentro de un sistema de tratamiento del aire, mediante una red de vapor ya existente en un edificio. De uso ideal en hospitales, laboratorios y establecimientos productivos en los que ya existe un suministro de vapor.
La válvula rotativa cerámica del humidificador provee una modulación lineal de 0-100% de salida de vapor. Ofrece un estricto control de la humedad y previene el goteo y la condensación de vapor durante periodos de baja demanda.
La lanza de vapor patentada del Condair Esco está provista con boquillas internas que recolectan sólo el vapor seco del centro de la lanza. Dichas boquillas garantizan que la condensación no se introduzca dentro del ducto y elimina la necesidad de precalentar la lanza de vapor.
Otras funcionalidades innovadoras incluyen un filtro de partículas fácil de quitar y limpiar, una malla de reducción de sonido que brinda un funcionamiento más silencioso, trampas dobles de condensación y una unidad de conexión del vapor ajustada con bridas.
El vapor ingresa al Condair Esco desde arriba a través de una conexión estándar con bridas. Pasa a través de un filtro integral a 90º del ingreso de vapor para filtrar las partículas. El vapor ingresa a la cámara de condensación y allí encuentra deflectores que disminuyen su velocidad. La condensación que precipita es dirigida hacia el desagote primario de condensados, dejando sólo el vapor seco.
Según la demanda de humidificación, el actuante rotativo abre la válvula de disco rotativo cerámico para la emisión requerida. A medida que el vapor pasa a través de la válvula, sale hacia la presión atmosférica dentro de una cámara llena con malla de alambre. Dicha malla amortigua el ruido del vapor al salir.
Luego el vapor entra en la lanza de vapor y allí sólo el vapor más seco y más caliente es tomado desde el centro del tubo. La condensación que se forma dentro de la lanza de vapor es dirigida al desagote a través del drenaje secundario de condensados.
La válvula de disco rotativa cerámica del Condair Esco brinda una modulación de 0-100% y evita los problemas asociados a las válvulas verticales. Gracias a su diseño, la válvula puede emitir una salida lineal precisa a través de todo el rango de regulación.
Cuando se cierra, la válvula queda absolutamente sin vapor y evita que el vapor entre dentro de la lanza cuando la unidad está apagada. Esto evita la condensación indeseada debido a la pérdida de vapor.
La emisión de vapor seco está garantizada por las pequeñas boquillas ubicadas dentro de la lanza de vapor del Condair Esco. El vapor sólo se toma del centro de la lanza, donde está más caliente y más seco. Como la condensación se produce sólo en las paredes internas de la lanza, estas pequeñas boquillas evitan que la misma sea introducida en el ducto.
La condensación que se forma dentro de la lanza se retira con seguridad hacia el drenaje secundario de condensados.
Este innovador sistema elimina la necesidad de precalentar la lanza con una funda exterior que evita la condensación. Las lanzas de vapor calientes pueden sumar hasta 4ºC a un ducto, y eliminando este elemento, el Condair Esco ahorra energía. Además, los humidificadores de vapor vivo con lanzas de vapor enfundadas necesitan alcanzar cierta temperatura para que el vapor pueda ser emitido hacia la lanza. El Condair Esco comenzará a emitir vapor seco libre de condensación desde el encendido, ahorrando tiempo y con un control efectivo.